219 gramos, una pieza excepcional y singular. Con 8 cm de alto y 5 cm de ancho, esta turmalina rosa en su matriz de cuarzo es un cristal único y magnífico que irradia belleza natural y energía positiva. En la cristaloterapia, se le atribuyen propiedades calmantes y reconfortantes, que ayudan a tranquilizar la mente y aliviar el estrés emocional. Considerada una piedra del amor, estimula la apertura de corazón y fomenta la compasión y la bondad hacia uno mismo y los demás. La matriz de cuarzo en la que se encuentra la turmalina rosa añade una dimensión extra a este cristal ya de por sí extraordinario.
El acabado de base de labradorita (base plana) permite que la piedra se mantenga erguida y estable. En litoterapia, la labradorita es reconocida por sus propiedades protectoras.
Esta pieza selecta, con acabado plano, puede exhibirse sola o en posición vertical con un soporte. Esta formación, llamada flor de amatista, es bastante inusual y le sorprenderá por su belleza. Los numerosos pequeños grupos de cristales que la componen son fascinantes de observar.